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BITÁCORA DE RAFAEL HIDALGO

lunes, 26 de diciembre de 2016

Caos, platos y realismo

Abro el armario de los platos y los veo colocados en riguroso desorden. Dos pequeños, uno plano, tres hondos, otro pequeño, varios hondos sobrepuestos, un hueco, otro plano...

Llamo a mi hija pequeña:
- Has colocado tú los platos, ¿verdad?
- Sí.
- Se nota. Míralos. Cada uno a su manera sin orden ni concierto.
- Papá, soy realista. No como otros.
Todavía le estoy dando vueltas a la respuesta. Pero Dios mío, ¿qué es el realismo?

domingo, 25 de diciembre de 2016

Dar razón de lo que se cree



En su Liber de convenientia fidei et intellectus in objeto Ramón Llull recoge la discusión entre al-Mustansir y el dominico Ramón Martí.

Martí, que sabía árabe pero no disponía de conocimientos de "lógica y ciencias de la naturaleza", mediante argumentos morales mostró a al-Mustansir que el Islam era erróneo. El monarca musulmán, persuadido, mostró su disposición a abandonar su religión y convertirse al cristianismo con todo su pueblo, pero para ello solicitó pruebas de que la religión católica era la verdadera.

Entonces Ramón Martí respondió que la fe católica era tan sublime que no podía ser demostrada, conminándole a adherirse a ella cuanto antes. Al-Mustasir, disgustado, replicó que lo propuesto por el dominico era una afirmación sin prueba: "no quiero yo dejar de creer para creer, sino más bien dejar de creer para entender. Has obrado muy mal, pues que me quitaste la fe que tenía y ahora no soy ni cristiano, ni sarraceno, ni judío".

Por algo un pescador galileo llamado Cefas recomendaba a los cristianos que estuvieran "preparados para dar razón de vuestra fe" (1 Pedro, 3, 15).

viernes, 23 de diciembre de 2016

lunes, 19 de diciembre de 2016

Presentación de "Bresca. El guardia suizo" en Palma de Mallorca



Cuando uno no hace más que recibir, recibir y recibir, la única respuesta que puede dar es "gracias, gracias y gracias", y es la que doy a Juan Ignacio Ribas y su familia que han hecho posible la presentación de "Bresca. El guardia suizo" en su hermosa (y húmeda por unos días) Palma de Mallorca.

Nuestro guardia suizo pone su alabarda en un nuevo enclave.

Gracias también a la librería San Pablo. Todo fueron facilidades. Y por supuesto a los amabilísimos asistentes.

¡Ojalá que hasta pronto!

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Me han confirmado lo de Palma de Mallorca. ¡Increíble!



De verdad que lo que está pasando en Palma de Mallorca no se puede ni creer.

Pero oye, que por lo visto es cierto. Me lo han dicho de muy buena tinta. Este próximo sábado (17 de diciembre) a las 18:00, en la librería San Pablo (C/ San Miguel 66) se presenta "Bresca. El guardia suizo". ¡Y va el autor! J. K. Rolling no, que es chica, ese otro que es igual de famoso. Bueno, ya me saldrá.

Que habrá hasta picoteo. Están que lo petan. ¡Menuda promoción le están dando al librito del guardia suizo. Ahora, no me extraña porque está genial.

Sólo os digo una cosa, si estuviera en Palma de Mallorca iría. Bueno, qué digo, ¡que pienso ir a Palma de Mallorca este sábado! ¡Yo no me lo pierdo!

Si alguno os animáis, o algún conocido vuestro, nos vemos allí.

Yo del "IVA cultural" no tengo mucha idea pero de elegir un buen regalo para estas navidades sí. ¡Desperta pluma!, ¡nos vamos a Mallorca!

martes, 13 de diciembre de 2016

Cuando hasta las piedras hablan



"Si estos callan, las piedras clamarán".
Lucas 19, 40.

"Había tenido que esperar durante años el visado que me permitiera viajar a Estados Unidos. Finalmente, poco antes de que Estados Unidos entrara en guerra, fui requerido por escrito a presentarme en el consulado de Estados Unidos para que me expidieran el visado. Entonces dudé: ¿debía dejar atrás, solos, a mis padres? Sabía qué destino les esperaba: la deportación a un campo de concentración. ¿Debía decirles adiós y abandonarlos simplemente a su suerte? ¡El visado era exclusivamente para mí!

Salgo de casa indeciso, voy a pasear un rato y pienso: "¿No es esta la típica situación en que sería necesaria una señal del cielo?". Cuando vuelvo a casa, veo que sobre la mesa hay un pedazo de mármol.

- ¿Qué es esto? -le pregunto a mi padre.

- ¿Esto? Ah, lo he recogido hoy de entre el montón de ruinas, donde estaba antes la sinagoga que quemaron. El pedazo de mármol formaba parte de los diez mandamientos. Y si te interesa, puedo incluso decirte a cuál de los diez mandamientos pertenece la letra hebrea grabada en el mármol. Pues sólo hay un mandamiento que la tiene como inicial.

- ¿Y cuál es? -insisto para saber la respuesta. Y mi padre me contesta:

- Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen en la tierra...

Así, que me quedé "en la tierra", con mis padres, y dejé que el visado caducara. Esta es la historia del pequeño pedazo de mármol"
Viktor Frankl (Lo que no está escrito en mis libros)

El padre de Frankl moriría atendido por Viktor en un campo de concentración. También moriría el resto de su familia salvo una hermana.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Reseña de la "Apología de Sócrates", escrita por su discípulo Platón



La “Apología de Sócrates” nos narra de forma singular el juicio al que fue sometido el maestro de Platón.

En este vídeo te explicamos no sólo las razones “oficiales”, sino también las “ocultas” por las que un régimen democrático acabó condenando a muerte al hombre que cambiaría para siempre la Historia de la Filosofía.

¡Bienvenidos a bordo, polizones!

domingo, 27 de noviembre de 2016

La cápsula en la que Europa sobrevivió al cataclismo



Me parece curioso que una de las grandes obsesiones de los movimientos revolucionarios contemporáneos (valga el epíteto) sea la exclaustración de los religiosos. Había que acabar con los monasterios a toda costa. Viva el progreso.

Si somos honestos habremos de reconocer Europa (y con ella Occidente) existe porque a unos señores (y señoras) les dio por retirarse del mundanal ruido y, entre otras cosas, ponerse a transcribir pacientemente los clásicos griegos y romanos, su Derecho, su Filosofía, su Mitología, su Ciencia, su Estética...

¿Qué queda del Imperio Mongol, o del Aquemérida, o del Gupta, o del Kush?

lunes, 21 de noviembre de 2016

Reseña de "Filosofía Mínima" de José Ramón Ayllón



Una nueva reseña. En esta ocasión a propósito de un libro escrito por uno de los más importantes divulgadores de la filosofía; me refiero a José Ramón Ayllón.

¡Bienvenido/a a nuestra isla de náufragos!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Del bofetón a la huelga de deberes. Dando la vuelta a la tortilla.



Como sucedía en más de una ocasión, tuvimos la clase de dibujo en el comedor. En torno a las largas mesas nos sentábamos con nuestros cuadernos y pinturas para invocar al genio que se suponía todos llevábamos dentro.

Aquella tarde, por algún motivo, el profesor se ausentó durante un rato y, dada la disciplina académica de que se trataba, bastantes estudiantes nos dispersamos ganando espacio a costa de las mesas que quedaban libres. En estas regresó el maestro, y en uno de aquellos esporádicos accesos de ira que tenía, se lió a bofetones con el primer alumno que tuvo a mano. Apréciese que no hablo de palmadas o collejas, sino de bofetones estampados a conciencia.

Pasado un cuarto de hora de aquel incidente concluyó la clase, recogimos nuestras cosas y marchamos al aparcamiento bien para coger los autobuses, bien para ser recogidos por nuestros padres.

Mi pobre compañero R, víctima aquel día del súbito acceso del maestro, subió al coche en el que lo esperaba su progenitor. Apenas éste había puesto en marcha el vehículo, R le pregunto girando la cara:

- Papá, ¿me sale sangre por este lado?

- No veo nada.

- ¿Y por este otro? -preguntó de nuevo volviéndose en la dirección contraria.

- Tampoco. ¿Te ha pasado algo?

- Bueno, sí. Es que M me ha sacudido varios tortazos.

En ese momento el padre, con los ojos inyectados, pisó a fondo el pedal del freno y tiró con fuerza del freno de mano, "raaaas".

- ¿Que te ha pegado quién?

- M; MC.

- ¿Y quién es ese MC? -preguntó rugiendo más que hablando.

- El profesor de dibujo.

- ¡Ah! -suspiró con alivio el padre-. ¡Es un profesor!

Con santa paz, aflojó el freno de mano y plácidamente puso en movimiento el coche camino de su hogar.

Cuento esta anécdota real porque ilustra muy bien el modo en que los padres de mi niñez entendían la autoridad del maestro. Apenas conocía límites. Más de un padre, si tenían noticia de que a su hijo le habían dado un bofetón, sacudía otro de propina porque "algo habría hecho". En mi caso particular mi padre nunca me puso la mano encima (ni falta que le hacía), pero si tenía noticia de que el profesor lo había hecho, torcía el morro y se resignaba, pues entendía que aquel hecho que le desagradaba entraba dentro de las potestades del educador y no cabía sino aguantarse.

Con la perspectiva que hoy tenemos, pensamos que aquellos métodos "educativos" eran abusivos. -Podría poner muchos ejemplos de desproporción en su ejercicio, pero no es el objeto de este escrito-. Y he de aclarar que personalmente no los añoro en absoluto. Dicho lo cual, algo ha cambiado radicamente (en la raíz) para que en las noticias se hable de una "huelga de deberes" promovida por los padres (!?). "¡Huelga de deberes a instancia de los padres!", me repito boquiabierto. No es que en cierto curso de determinado centro algunos padres hayan ido a hablar con el tutor para ver si afloja un poco, no es eso. Es que un grupo que dice representarnos a los padres -a mí nadie me ha preguntado, desde luego- se moviliza para que colectivamente sus hijos ignoren los deberes que los profesores les pongan. ¡Chúpate esa!

Si Hegel tenía razón, sólo espero que llegue pronto la síntesis conciliadora, porque entre la tesis inicial y la antítesis actual aquí el personal lleva una empanada mental con sobredosis de colesterol que nos va a provocar una artesiosclerosis social. El último que apague la luz.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Otro premio Nobel de literatura: Henri Berson; ¡filósofo!



Ahora que Bob Dylan ha puesto tan de moda el Nobel de literatura es un buen momento para hablar de un filósofo que también lo obtuvo. Me refiero a Henri Bergson, toda una joya que viene a nuestra isla de náufragos.

¡Bienvenidos!

martes, 1 de noviembre de 2016

A propósito de Halloween



Halloween sí. Halloween no. Moda extranjera. Diversión con raíces. Daré mi opinión, ya que nadie me la pide.

Desde pequeño me ha inquietado la cuestión de la muerte. No “la Parca”, “la señora de la guadaña”, “la Catrina” o cualquier otra encarnación fantástica de un ser amenazante, sino mi muerte concreta, real e inexorable, y, por ende, la de mis seres queridos. La sombra de la aniquilación personal en definitiva.

No fue casualidad que mi tesis doctoral versase sobre ese tema. Ni lo es la inquietante afinidad que siento por muchos, ¡muchos! de los textos de Unamuno.

Por eso la trivialización de una realidad tan grave, en la cual nos jugamos el ser o no ser, el sentido mismo de nuestra existencia, el abismo insondable de Dios (o el sin-dios), me despierta un rechazo instintivo.

Se viste con un carácter festivo e inocente, mas lejos de consolarme me resulta patético.

Entiendo que la intención de los padres, y todavía más de los niños, es meramente lúdica, pero la excusa que se toma para ello me parece, en el mejor de los casos, inapropiada. Comprendo que la mayor parte de la gente no lo ve así, de ahí la invasión de disfraces y niños zombi pidiendo golosinas, muchos de ellos acompañados por sus progenitores con igual aspecto; no prejuzgo sus buenas intenciones, mas en cualquier caso ya he advertido que iba a dar mi opinión y es lo que hago.

Compartiré una anécdota. Cuando eran más pequeñas, mis hijas acudían a una asociación que organizaba actividades infantiles. Coincidiendo con Todos los Santos y en sintonía con los tiempos, disfrazaron y maquillaron a los niños de Halloween. A la menor de mis hijas la fotografiaron junto a otros niños de su edad, incluyendo dicha foto en el calendario del año siguiente. Pues bien, no conservo el calendario ni, desde luego, la fotografía. La imagen me pareció espantosa, aterradora, pero no porque transmitiera un simpático trato o susto, sino por contemplar a un grupo de niños con aspecto de muertos corrompidos. Las cuencas de los ojos negras, la tez nívea, marcas de heridas; cuando la infancia es un canto a la vida, a la belleza, a la esperanza, a la luz.


Unamuno, que tras apoyar el advenimiento de la República renegó de ella por la deriva que tomó, acabó enfrentándose también al bando que hasta entonces había apoyado entre otras cosas por haberse proferido el grito de viva la muerte en su presencia. Recogeré sus palabras:
“Acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la muerte!". Esto me suena lo mismo que "¡Muera la vida!". Y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente”.

Don Miguel, no vea cómo le entiendo, y aunque es posible que nadie más lo haga, sé que usted a mí también. Y, don Miguel, hablando de muertos, tomo prestados aquellos versos de Quevedo que tan al caso vienen:

“Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos,
y escucho con mis ojos a los muertos”.


lunes, 31 de octubre de 2016

El asesinato del general Prim en el cine



El asesinato del general Prim, quien fue el auténtico artífice del nuevo Estado que se creó tras el destronamiento de Isabel II, me viene fascinando desde hace varios lustros. He leído bastante sobre el tema. Por eso, cada vez que ha sido abordado sin rigor -lo que ha sucedido con demasiada frecuencia, me temo- me he llevado un mal trago. (Hay quienes nos damos mal con estas cosicas).

Hoy he visto una película de producción española estrenada en 2014, Prim, el asesinato en la calle del Turco. Aquí el enlace:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/prim-el-asesinato-en-la-calle-del-turco/prim-asesinato-calle-del-turco-pelicula-completa/2910141/

Y, como diría mi sargento en la mili, "¡bien, coño, bien!" Me ha gustado. Es de las obras de ficción que conozco que mejor se ajusta a los hechos, aunque se permite algunas licencias cinematográficas y da credibilidad en ocasiones a fuentes no demasiado veraces (por ejemplo, a Paúl y Angulo), en detrimento de otras más fiables. Pero en conjunto está bien, especialmente algunas interpretaciones como la de Víctor Clavijo precisamente en el papel de Paúl y Angulo. Claramente brilla por encima de otros más flojitos. Así que mi enhorabuena.

Sí he de decir que la caracterización de Benito Pérez Galdós me ha parecido colosal. Lo han clavado físicamente. Han conseguido impresionarme, la verdad.

Ojalá haya más producciones como ésta. Si hasta ahora no la había visto ha sido por desconocimiento, pues en casa no tengo televisión. Existe, sí, un aparato, pero está sin sintonizar desde hace años, así que no se ve y no me entero de lo echan o dejan de echar. Es terreno que ganan los libros.

Para lo interesados en el magnicidio de Prim, la mejor novela es un ensayo, así, como suena. Me refiero al libro de Antonio Pedrol Rius "Los asesinos del general Prim". Y, más extensa, la obra de Javier Rubio "España y la guerra de 1870" da muchísima luz a esta apasionante cuestión.

domingo, 30 de octubre de 2016

El medidor histórico




Desde hace un tiempo se ha desatado una fiebre de puritanismo idealista que se ha puesto a la faena de juzgar la Historia con severidad. Hay que advertir que su juicio no es ecuánime. Toma partido sin reservas, y mientras a los afines los mira con benevolencia, a los contrarios los acusa sin piedad.

En este ambiente de confusión conviene recordar un criterio de valoración que nos regalaba Ortega y Gasset en La rebelión de las masas. Allí nos dice que tenemos que mirar las realidades históricas bajo una doble perspectiva, "a saber: el aspecto que tienen al llegar y el aspecto que tienen al irse". Así, por ejemplo, ¿qué país encontró tal gobernante cuando accedió al poder y qué país ha dejado? O, ¿qué criterios se aplicaban antes, y cuáles se adoptan después?

La historia no se da en abstracto, sino en realidades muy concretas.

lunes, 24 de octubre de 2016

La Historia



El rey Filipo II de Macedonia encargó a Aristóteles la redacción de una historia de los juegos píticos, así como la elaboración de una lista de los vencedores en los mismos. Para llevar adelante dicha encomienda contó con la ayuda de su inseparable Calístenes.

Los juegos píticos se realizaban en el santuario de Delfos y eran celebrados en honor al dios Apolo. Filipo II se había erigido en su protector, dado que había liberado Delfos de los focenses.

Aristóteles y Calístenes cumplieron tan bien su cometido que fueron distinguidos con una placa conmemorativa que se colocó en el santuario. A la muerte de Alejandro, cuando los griegos se alzaron contra los macedonios, dicha placa fue destruida por Himeraios.

La misma sería restituida nuevamente en el momento en que los macedonios retomaron el control.




viernes, 21 de octubre de 2016

Resurrección lectora



La lectura tiene un poder taumatúrgico; resucita a los muertos devolviéndoles el habla y el alma.

Como todo poder, conlleva una responsabilidad; entre otras razones porque nuestro tiempo es limitado y hay que emplearlo bien. Así que el acierto de nuestra elección se va a fundar en saber qué muertos merecen volver a la vida y cuáles están bien bajo su manto de tierra.

Personalmente llevo unos días desenterrando a un autor francés cuya resurrección me está suponiendo la lectura de un número excesivo de páginas. Monsieur Stendhal, lo mismo en la mitad de páginas habría ganado mucho. Al grano, amigo, al grano. No le digo más que eso.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Ayudando a encontrar un buen libro de Historia de la Filosofía



El título lo dice todo. Si buscas un buen libro de Historia de la Filosofía, aquí te hablo de algunos títulos.

(Y de paso, un chistecito)

¡Bienvenidos a bordo, polizones!

viernes, 14 de octubre de 2016

"¿Qué es filosofía?" de Ortega y Gasset



Hablando de una maravilla de libro: "¿Qué es filosofía?" de José Ortega y Gasset.

lunes, 10 de octubre de 2016

Matar niños y contarles cuentos

He estado en un cuentacuentos sumido en un cruce de impresiones. La belleza y el horror. La bondad y la depravación cínica a pocos metros de distancia.

Era en el parque Bruil con motivo de las fiestas del Pilar. Allí he acudido con mi sobrina pequeña, el ángel de la familia. La artista que iba a actuar me agrada especialmente y me hacía ilusión verla. Bajo el escenario próximo, en grandes letras: "Aborto libre y gratuito".

Decía Julián Marías que la aceptación social del aborto era, sin excepción, lo más grave que había acontecido al siglo XX. Me temo que hay que añadirle el XXI.

Afortunadamente la actuación infantil ha sido a una veintena de metros del escenario tan miserablemente engalanado.

La "cuentista", encantadora. La hemos saludado al concluir la actuación con gratitud por habernos regalado un rato dichoso.

Mi sobrina, que tanto ha disfrutado y se ha despedido de ella con un beso, es claramente una superviviente en un mundo que hubiera justificado sin el menor reparo su muerte en el seno materno (tiene síndrome de Down y vino al mundo con un grave problema cardiaco, afortunadamente ya resuelto).

Más allá de ideologías, de consignas o credos, sí a la vida, sí a la esperanza, sí al respeto hacia los más vulnerables. Sí a la dignidad humana.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La verdad sobre el nuevo traje del emperador



Ha sido todo un hallazgo, para qué andarse con rodeos. ¡La verdadera historia del nuevo traje del emperador en la que se inspiró Hans Christian Andersen ha caído en mis manos! Lo más sorprendente ha sido conocer el auténtico desenlace de aquellos acontecimientos.

Según el escritor danés, cierto rey fue estafado por dos pícaros que dijeron ser sastres. Los bribones afirmaron disponer de una maravillosa tela que tenía la propiedad de ser invisible a los ojos de los estúpidos e incompetentes. El rey mandó que le hicieran un traje con aquel paño. Por supuesto nadie lo veía, pues no existía, pero todos alababan su belleza para no ser tomados por tontos. Finalmente el rey quiso lucir su nuevo traje. Organizó para ello un desfile en el que se pavoneó orgulloso de su inexistente adquisición. Los súbditos no cesaban de alabarlo, hasta que un chiquillo, en su inocencia, gritó: “pero si el rey va desnudo”.

Cuenta Christian Andersen que a partir de ese momento la gente comenzó a cuchichear, confirmando que todos veían lo mismo. El emperador los oyó, mas a pesar de reparar en que tenían razón trató de salvar el ridículo continuando el desfile como si tal cosa.

Y aquí es cuando me veo en la obligación de señalar que el afamado autor altera el final de la historia. Lo que verdaderamente sucedió fue lo que sigue:

La fama de los dos falsos sastres se había extendido por todo el reino. A fin de cuentas habían comenzado a trabajar para la corte. Entonces muchos de los más influyentes aristócratas encargaron para sí trajes con la misma tela que emplearan para su rey. De este modo el día del desfile no sólo el rey alardeaba en ropa interior, sino también algunos miembros de la más alta alcurnia.

Cuando el chiquillo alertó sobre la desnudez del emperador, el monarca ordenó que lo arrestaran por vestidófobo, neologismo que se había acuñado para estigmatizar a aquellos que no se plegaran a la llamada ideología del telar. En niño fue internado en un centro de reeducación y en todos los colegios se incluyó en los planes de estudio una asignatura en la que se explicaban las fantásticas propiedades de la tela mágica. Además, se aprobaron leyes de modo que todo aquel que osara mencionar la desnudez de los portadores de la nueva tela fuera sancionado inmediatamente incluso con penas de cárcel.

Impuesto el discurso único y extendiéndose el empleo de la inexistente tela, el país entró en decadencia. Llegaba el invierno y los constipados proliferaban por la falta de abrigo, mas como nadie podía expresar públicamente la desnudez de sus conciudadanos, no se ponía remedio a aquel despropósito. Así, una civilización tan próspera y antigua acabó por sucumbir bajo el peso de la mentira, creyendo ver progreso donde no había sino un retorno a las más desdichadas formas de la indigencia humana.


Me confirman que Disney no hará una película de esta versión, antes bien, planea “vestir” a algunos de sus personajes con la nueva tela de los dos pícaros por entender que es una prenda reivindicable y atractiva. Es el signo de los tiempos.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Curiosidades de Filósofos (tercera y última)




Tercer y último vídeo de esta serie de curiosidades sobre filósofos. En esta ocasión damos respuesta a las siguientes cuestiones:

1) Rousseau, gran teórico de la educación, ¿se aplicó el cuento a la hora de formar a sus hijos?

2) ¿Pudo Karl Marx haberse batido a duelo de espada? (sí, sí, de espada).

3) ¿Qué sorprendente compañero de colegio tuvo el filósofo Wittgenstein?

Si quieres conocer la contestación no te lo pierdas.

¡Bienvenido a bordo, polizón!

jueves, 8 de septiembre de 2016

Curiosidades de Filósofos (Parte II)



¿Quiso San Agustín ser sacerdote? ¿Por qué el monje Pedro Abelardo -gran filósofo- está enterrado junto a una monja? ¿Y si Descartes hubiera plagiado su famoso "Discurso del Método"?

Si quieres saber la respuestas a estas preguntas no dejes de ver la segunda parte de "Curiosidades de Filósofos".

¡Bienvenidos a bordo!

domingo, 4 de septiembre de 2016

Curiosidades de Filósofos (parte I)



Comenzamos una miniserie en Filosofía para náufragos, en concreto referida a una serie de "Curiosidades de filósofos".

¿Qué tienen en común Tom Sawyer y Sócrates? ¿Por qué estaba Platón en una subasta a la isla de Egina? ¿Qué pasó con los esclavos de Aristóteles cuando él murió?

Si quieres saber la respuesta a estas preguntas aquí tienes las respuestas.

¡Bienvenidos a bordo!

domingo, 28 de agosto de 2016

Reseña filosófica: "El nombre de la rosa" de Umberto Eco



Hoy "El nombre de la rosa", singular libro de Umberto Eco que tiene más sustancia de la que parece.

Si te quieres enterar ponte cómodo porque aquí va una reseña en condiciones.

¡Bienvenidos a bordo polizones!

miércoles, 24 de agosto de 2016

"El hombre en busca de sentido", un libro vital de Viktor Frankl



Os ofrezco la reseña de un libro extraordinario, de esos que nos hacen crecer como persona. Me refiero a "El hombre en busca de sentido", escrito por Viktor Frankl.

Frankl fue un psiquiatra austriaco que por su condición de judío fue a parar a varios campos de concentración, entre otros Auschwich y Dachau. Perdió a toda su familia y aprendió importantes lecciones de la vida que nos ofrece en esta obra.

¡Bienvenidos a un nuevo vídeo de Filosofía para náufragos!

domingo, 21 de agosto de 2016

"San Manuel Bueno, mártir" de Miguel de Unamuno. ¿Algo que declarar?



"San Manuel Bueno, mártir", una de las grandes (pequeñas) obras de don Miguel de Unamuno.

Hoy la traemos a nuestra isla de náufragos para descubrir algunos de sus secretos.

¡Bienvenidos a bordo!

lunes, 15 de agosto de 2016

La doble derrota de un judoca egipcio



Entre las noticias que estos días nos han llegado de las olimpiadas hay una sobre la que quiera detenerme. Me refiero a la negativa por parte de un judoca egipcio a devolver el saludo a su rival israelí una vez concluido el combate.

Antes de nada diré que me parece bueno que sea noticia. Ello da cuenta de su excepcionalidad, de su carácter infrecuente, anómalo. Personalmente me resultaría más inquietante que acaparase titulares el hecho de que dos competidores de países, razas, religiones o ideologías diferentes se saludaran. Por fortuna el saludo y el respeto se tienen por normales, es lo que se espera que hagan.

Con todo, no dejo de lamentar que el judoca egipcio haya resultado doblemente derrotado.

La primera pérdida se ha producido en una lucha limpia sobre el tatami. Ello no le ha menoscabado en absoluto, al contrario, ha sido un combate limpio, en igualdad de condiciones, ajustado a normas, honorable. Él ha perdido, su contrincante ha sido mejor, ya sólo cabe el reconocimiento y encajar con serenidad la derrota: "No te vuelvas engreído por la victoria, o roto por la derrota", decía Jirogo Kano, fundador de este noble arte. La meta última es superarse, no de prevalecer frente al contrario; sobreponerse a las propias deficiencias para ser más. El judo no es más que un camino (ju-do: el camino de la suavidad).

La segunda derrota es más negra, deslustrada, triste. Es la derrota frente a uno mismo, frente a los prejuicios, los miedos, los odios. El sectarismo gana, yo pierdo. Se inflaman los egos estrujándose dolorosamente contra la realidad. Aunque no soy más lo proclamo ridículamente. "No mereces mi saludo, sólo mi desprecio. Soy superior a ti". ¿A qué has venido entonces? ¿Por qué has estado dispuesto a medirte con el otro, quien por cierto te ha vencido?

Estoy convencido de que el judoca egipcio en el fondo de su ser es consciente de su actitud mezquina, de su rebajamiento. Dudo que en ese cara a cara que cada uno tenemos con el fondo insobornable de nuestra conciencia no vea como una oportunidad perdida la posibilidad de devolver el saludo al oponente que le ayudó a medirse, a superarse, a esforzarse por ser más.

"El judo no debe ser revestido con una etiqueta nacional, racial, política, personal, sectaria", decía Jirogo Kano.

Siempre cabe el arrepentimiento, la rectificación. Convertir la derrota en victoria aprendiendo de los propios errores. Ahí tiene un reto de altura el judoca egipcio. Le deseo suerte. Ojalá esta vez salga victorioso.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El vídeo más personal




Un balance personal. Una confesión. Una valoración. Llámese como se quiera. Aquí van unas reflexiones de un servidor.

martes, 9 de agosto de 2016

Pequeñeces

Más de una vez he pensado sobre cómo pudo ser, por ejemplo, la invasión musulmana de la Península Ibérica. Una guerra civil por la corona y la mayor parte del territorio en sus quehaceres cotidianos. Un ejército que atraviesa el estrecho para apoyar a uno de los bandos, y, finalmente, siete siglos de Islam y una reconquista costosísima que iba a reconfigurar la sociedad entera. ¿Y qué hacía el campesino de turno mientras las huestes de Tariq ibn Ziyad se aprestaban a cambiar la historia de Europa? Pues probablemente mirar al cielo y preocuparse de si iba a haber pedrizo o no.

La historia no da cuenta de si la primavera del 711 fue propicia para la remolacha o no, pero sí de la profunda transformación histórica que supuso la extinción del reino visigodo.

Uno echa un vistazo a la prensa de los años veinte y cae en la cuenta de que los asuntos más destacados de entonces a nosotros nos resultan irrelevantes. En esos momentos se está produciendo el ascenso de Hitler, la implantación del fascismo, la brutal obra de ingeniería social soviética, pero en los periódicos se habla de las comidillas políticas y los chismes sociales que hoy poco o nada nos dicen.

Ahora mismo en España estamos en una interinidad política a la espera de que se decidan a formar gobierno; y ahí están en juego las pequeñas mediocridades de sus insignificantes protagonistas que sienten el peso de salir en los periódicos. Y mientras esto sucede (o deja de suceder) la Historia, imparable, avanza a pasos de gigante.

Por lo visto este año está siendo bueno para la remolacha, de lo demás, ya se verá. Seguro que se verá.

viernes, 5 de agosto de 2016

León Kamikaze, trepidante, adictiva y políticamente correcta



Vi la reseña en el canal de Youtube de El coleccionista de mundos. Después, un comentario del autor en una entrevista en ese mismo canal hizo que me picara la curiosidad y acabé por comprármelo. Más adelante explicaré en qué consistía dicho comentario.

“León Kamikaze”, premio Gran Angular 2016, escrito por Álvaro García Hernández.

¿De qué va? Cuenta la historia de León, un chaval conflictivo que se ha pasado la vida dando tumbos entre familias de acogida y que aterriza (o más bien se estrella) en un nuevo instituto. En esa existencia de auto de choque iremos conociendo a los personajes con los que va impactando y la propia evolución de León.

Lo primero que hay que reconocer a la novela es su impredecibilidad. La narración va en zigzag, sorprendiendo a cada paso. Si a esto se suma la extrema brevedad de los capítulos, sobre todo al principio, y un estilo narrativo de impacto que nos arroja una y otra vez en mitad de situaciones y diálogos, el resultado es que acabamos sumergidos en una lectura adictiva que nos impele a seguir adelante.

Está claro que el autor conoce el mundo adolescente y se mueve cómodamente en sus coordenadas. De hecho, por lo que leo, Álvaro García es profesor de secundaria. Y es en ese enfoque adolescente donde siento que resbala el libro, aunque posiblemente esté condicionado por el propio modelo del premio. Trataré de explicarme.

El premio Gran Angular está pensado para obras destinadas al público juvenil. En la entrevista que he mencionado al principio, me llamó la atención que Álvaro García explica cómo se marcó el propósito de ganar este premio y la estrategia que siguió. Primero leyó las últimas obras premiadas. Después destripó sus claves y las puso a funcionar. Si uno consulta en la web de la Editorial SM verá que la novela está etiquetada con varias clasificaciones (familia, interculturalidad, filosofía, derechos humanos, matemáticas, relaciones interpersonales, amistad, amor, empatía).

Efectivamente la novela toca estos y otros temas, pero lo hace desde el discurso dominante, sin sentido verdaderamente crítico (posiblemente de haberlo tenido no habría recibido un premio de esta índole). Ejemplo, León y Lola se enamoran, pero esta relación “amorosa” se mueve a golpe de pulsión sexual, lo que a la postre la despersonaliza y con ella a sus protagonistas. Precisamente cuando no sea posible esa relación meramente erógena será cuando asome algo parecido al amor.

Otra muestra de concesión a lo políticamente correcto: la figura de la lesbiana guay y muy solidaria. Conforme avanzaba en la lectura pensaba que tardaba en aparecer el personaje, y sí, por fin llega en la parte final del libro. ¡Ah, ya está aquí! Oye, ¿qué pasa, es que en una historia no puede haber una persona homosexual desprendida, estupenda, maravillosa? Pues hombre, más bien parece que lo que es imposible es que deje de aparecer, es el mantra de moda reiterado hasta la saciedad. En la novela se trata de un personaje de recurso cuyas inclinaciones sexuales son ajenas a su cometido narrativo, dejando la sensación de que había que pasar este peaje. Sirva de consuelo que a la susodicha la nacionaliza irlandesa, con lo cual su abuelo no murió en la guerra civil ni represaliado por Franco.

Siendo una novela juvenil con elementos moralizadores, no existe, por ejemplo, el contrapunto de un matrimonio venturoso; o son yonquis, o divorciados o camino de estarlo, eso si no están enajenados.

Estas apreciaciones no pretenden ser ni mucho menos una enmienda a la totalidad. Ya he dicho que la historia es original, ágil, muy entretenida, con algún personaje con chispa, como es el caso del tío de León (sí encuentro más discutible la excesiva inflación de personajes descabellados –el padre de Alma, los padres de Liberto, el propio Liberto-, lo que puede restarles fuerza). Además contiene un mensaje de redención a través de la entrega a los demás, aunque a última hora lo apoya en algo tan endeble como el sentido de manada.

En definitiva, una obra ágil que atrapa al lector (adolescente o no), con concesiones al discurso dominante que le sustraen hondura, y que invita a estar atento a nuevas propuestas de Álvaro García Hernández.

jueves, 28 de julio de 2016

Paletolandia



Si no me equivoco, fue el Congreso de los Diputados el que saliéndose de tiesto decidió que ciertos topónimos, como La Coruña o Lérida, pasasen a escribirse oficialmente en las lenguas vernáculas de sus respectivos territorios, denominándose A Coruña y Lleida. Daba igual lo que dijera la Real Academia o el uso corriente, el exhibicionismo taifal y la estulticia que impregna el discurso público lo exigían. Enseguida los medios de comunicación se hicieron eco borreguil, pues por no sé qué razón entendieron que aquello era más moderno y tolerante.

La plaga continuó extendiéndose con Bizkaias y demás disonancias. Por lo visto la siguiente es Valencia, que, según leo en la prensa, está a punto de convertirse en València, así, con la tilde invertida.

Como esto siga así habrá que irse preparando para adaptar el teclado al alfabeto cirílico, pues vamos a tener un Москва y un Київ (Moscú y Kiev, para los ultramontanos inmovilistas del heteropatriarcado opresor).

Y mientras esto sucede, el Papa está en Polska y prosiguen las purgas en la Türkiye de Erdogán.

¡Señor, qué país!

miércoles, 27 de julio de 2016

Feuerbach o el ateísmo filosófico



¿Otro vídeo filosófico? ¿Es eso posible? ¿Será un superdotado o es que le pagan un pastón por hacerlos? Amigos, esta y otras preguntas se las estará haciendo una o ninguna persona en estos momentos. En cualquier caso, aquí tenéis un nuevo y fascinante vídeo de... ¡¡¡Filosofía para náufragos!!!

Espero que os guste.

domingo, 24 de julio de 2016

Kant a juicio (analítico y sintético)



En el canal de Polizón y Náufrago nos atrevemos con todo. ¿Por qué no íbamos a poder con los juicios analíticos y los sintéticos en Kant?

¡Aquí queda eso!

domingo, 10 de julio de 2016

El hombre que se apartó del mundo y el mundo le siguió



Una nueva y jugosa entrevista. Paco (Francisco García) cayó por casualidad en un pueblecito aragonés, compró una casa-palacio y la restauró. Finalmente se trasladó allí para acabar por montar la "Fundación Casa de los Alcaínes". Esta es su historia...

martes, 28 de junio de 2016

Europa rota. ¡Rectifica!



La sola existencia de la Unión Europea es una exigencia histórica. Por ello, la previsible salida del Reino Unido es un fracaso sin paliativos.

Europa ha sufrido en el siglo XX dos demoledoras guerras, y ello en el intervalo de veinte años. Llevamos más de setenta no sólo sin conflictos armados entre países comunitarios, sino en franca colaboración. Con tensiones, naturalmente, pues es lo propio de toda convivencia, pero llevando a cabo iniciativas conjuntas cada vez más ambiciosas.

En los años noventa se sucedieron unas terribles guerras en los Balcanes, la integración europea ha sido un elemento determinante en la estabilización de la zona. En esa misma época la Europa del este se liberó de regímenes comunistas opresivos (perdón por el pleonasmo), la mirada se volvió rápidamente hacia el oeste que ofrecía un modelo de estabilidad, prosperidad y libertad.

Europa tiene sus propias tentaciones que no son nuevas. Una es la de los nacionalismos, otra los atajos populistas, para ambas el contrapeso más eficaz ha sido la propia unidad europea.

Hoy un territorio que se quiera escindir sabe que ha de pagar un precio muy caro, la exclusión. No abandona únicamente un país, sino que se excluye de todo un continente. La soberanía o es compartida o no existe. Así de sencillo.

Tampoco un partido que accede al poder puede permitirse embarcar a su país en derivas económicas o políticas kamikazes, pues compromete al resto de la Unión que, como es normal, no está por pagar las alucinaciones de los otros. En 2016 Ucrania, país extracomunitario, tuvo una inflación del 43,3%. Grecia, con toda la crisis y desbarajuste que ha sufrido no llegó al 0%. ¿Mejor solos?

¿Nos cuesta dinero? Sí, pero ¿cuánto costaría la desunión? Además, ¿qué valor le damos a tener atención sanitaria en Viena, poder pagar una pizza en Nápoles sin cambiar de moneda o que mi título universitario tenga la misma validez en Lion que en Lisboa?

Ciertamente la Unión Europea tiene que hacer profundos cambios; empezando por reducir drásticamente su estructura burocrática y ese afán normativo tan asfixiante. Europa debe ser un ámbito de libertad e iniciativa, no de gris homogeneización. Debe tener una política exterior y de defensa cohesionada. Una gestión de la inmigración inteligente. Abrirse a los países con los que tiene vínculos históricos, como el mundo hispánico. Tiene que recuperar lo más valioso de sus fundamentos, empezando por la defensa activa de la dignidad humana, de toda vida humana.

Europa es mucho más que su Administración, no la acabamos de inventar. Somos herederos de una historia que deberíamos conocer. Por eso me entristece tanto la salida del Reino Unido. Una de las grandes naciones civilizadoras sin las cuales ni Europa ni Occidente pueden entenderse. Porque Occidente se realiza en dos hemisferios, el europeo y el americano, y sin el vínculo británico esta comunidad queda amputada en una de sus notas esenciales.

Sólo espero que la cordura acabe por imponerse y el Reino Unido recobre el lugar que le corresponde en la empresa de nuestro tiempo, la unidad pacífica y próspera de eso que se ha dado en llamar Occidente.

lunes, 27 de junio de 2016

Sorpasso



En estas elecciones si algo se ha constatado es el gregarismo. Periodistas, políticos, tertulianos (perdón por la reiteración), expertos por la Universidad de Meleolostitulares; daba igual la obediencia a la que pertenecieran: moderados, radicales, pro, anti, hemipléjicos del hemisferio derecho, hemipléjicos del hemisferio izquierdo, buenrollistas, provocadores, de todos lados, ¡sin excepción!, han repetido hasta la náusea la palabra "sorpasso".

¡¿Por qué?! ¿"Adelantar" ya es franquista?, ¿traba la lengua?, ¿ulcera la boca?, ¿consume demasiado oxigeno?


Dudo mucho que se pueda encontrar en un periódico de hace un par de años para atrás la palabreja en cuestión; y eso que llevamos cuarenta años alternando partidos en el poder. ¿A qué ha venido tanta idiocia con el "sorpasso"? ¿Estamos tontos o qué?

Puedo asegurar que cada vez que he oído o leído el dichoso vocablo su autor ha perdido toda credibilidad para mí.

"A distinguir me paro las voces de los ecos" decía Antonio Machado. Pues eso, que estamos en un país con vocación de títere de ventrílocuo.

En fin, recuerda, cuando conduzcas, evita sorpassar por la izquierda... (Tanto aniversario, tanto aniversario de Cervantes. Para el caso que se le hace).

viernes, 24 de junio de 2016

Se busca autor que tome el testigo de Galdós



He abandonado tempranamente la lectura de una novela histórica muy de moda en estas fechas pero que a mí no me estaba convenciendo ni mucho ni poco. Esta orfandad lectora me ha llevado a rescatar de la estantería los Episodios Nacionales de Galdós. Los leí por primera vez hará veinticinco años, devorándolos con fruición, y ahora, ¡qué maravilla!, eso es escribir, vive Dios. Sublime, simplemente sublime. Estoy disfrutando de lo lindo.

A raíz de esta lectura se ha despertado en mí una inquietud; ¿por qué no hay algún autor español de talla que se anime a escribir unos Episodios Nacionales del siglo XX? He empezado a darle vueltas sobre quién podría ser y no me parece fácil elección, Don Benito puso el listón altísimo. De todos modos no pido que el animoso fautor de esta empresa alcance a tan altas cumbres, pero sí al menos que haga una obra atractiva y con personajes sólidos, lo cual no sería poca cosa.


Aquí lanzo este guante con la esperanza de que alguno de nuestros grandes lo recoja. Buena pluma y gallardía. ¿Quién dijo miedo?

lunes, 20 de junio de 2016

Preguntas de Filadelfia



¿Por qué tantísimas películas de hace veinte, quince, cinco años me parecen caducas, tediosas, faltas de interés, y sin embargo "Historias de Filadelfia" de 1940 conserva la misma frescura del día en que se estrenó?

¿Por qué una historia trivial no pierde el pulso ni un segundo hasta el punto de tenerte en ascuas todo el tiempo, y eso que uno la ha visto unas cuantas veces a lo largo de su vida?

¿Cómo es posible que tres gigantes que cada uno por sí mismo llena la pantalla (Katharine Hepburn, Cary Grant y James Stewart) compartan plano sin eclipsarse en ningún instante?

Tal vez podríamos buscar la respuesta a estas y otras preguntas, pero yo me he conformado con ver la película una vez más y disfrutarla de lo lindo. Creo que he salido ganando.

"Historias de Filadelfia" o la eterna juventud de los clásicos.

domingo, 12 de junio de 2016

Bresca se va a Toledo... y yo con él

¿Puede haber algo mejor que estar acompañado por buenos amigos? A mí no se me ocurre. Es la fortuna de la que he disfrutado este fin de semana con la presentación de "Bresca. El guardia suizo" en Toledo. El reencuentro con buenos amigos de la propia Toledo y de Talavera. No he podido estar más arropado y mejor tratado.

¡¡Un millón de gracias a todos y cada uno por vuestra hospitalidad y generosidad!! Sois impagables.









jueves, 9 de junio de 2016

lunes, 6 de junio de 2016

lunes, 30 de mayo de 2016

Próxima presentación del libro "Bresca. El guardia suizo" (y trailer del mismo)

Estimados amigos:

Me complace compartir con vosotros una noticia que me hace especialmente feliz. Como me gustaría hacerlo de una forma más directa, he decidido contárosla en vídeo, así que aquí va.


viernes, 20 de mayo de 2016

Los justamente vencidos



Que al concluir la lectura de un ensayo a uno le quede un regusto melancólico no es nada habitual. Si a eso se suma que dicho ensayo versa sobre la vida de un grupo de espías españoles al servicio de un tirano como Stalin, la anomalía no puede ser mayor. Pero eso es lo que me ha pasado con El cielo prometido. Una mujer al servicio de Stalin, de Gregorio Luri. El libro ha sido elaborado a partir de una investigación apasionada y minuciosa desarrollada a lo largo de varios lustros. La misma no se ha apoyado únicamente en archivos y hemerotecas, sino que ha contado con abundantes y cercanos testimonios de personas íntimamente vinculadas con sus protagonistas.

Con una narración ágil y salpicada de agudas reflexiones, se nos muestra la existencia de Caridad Mercader, su familia y amigos, entre los que se encuentra su hijo Ramón, quien fuera el asesino de Trotsky.

Precisamente en el modo de acercarse a sus vidas pienso que reside el origen de la desazón que en ocasiones provoca, pues más allá de los actos que perpetran, a veces terribles, el autor es capaz de ponernos a la vista en todo momento su consistencia humana, y en ella nos vemos reflejados. Al mirarlos a ellos nos vemos a nosotros mismos, con nuestras carencias y necesidades, con nuestras miserias y apetitos, nada en ellos nos es ajeno. Homo sum, humani nihil a me alienum puto.

Caridad Mercader, la matriarca del clan, fue una mujer que nació en el seno de una familia acomodada. En un principio se ajustó a las exigencias de su condición social, contrayendo matrimonio con un empresario al que acabará por abandonar para entregarse de lleno a su nueva fe, el comunismo. No tardará en arrastrar tras de sí a sus hijos, alguno de los cuales se convertirá en agente del NKVD, al igual que la propia Caridad.

Y en ese juego de espías descubrimos que el peligro no está sólo en la trinchera de enfrente, sino que el compañero de bando es a menudo más letal.

A lo largo de sus más de quinientas páginas yo saco una conclusión clara: pactar con el diablo es un mal negocio. Nadie aspira al infierno, así que el demonio promete el cielo, aunque para ello impone un precio: hay que convertirse en demonio. “Es sólo un estadio pasajero –nos dice-. En el fondo estás haciendo una labor angelical eliminando a todos esos demonios; después todo será distinto”. Sin embargo el Padre de la Mentira no puede dar lo que no tiene, así que mientras creemos levantar una torre para alcanzar la gloria, lo que en realidad hacemos es ensanchar el Tártaro, infernando nuestras propias vidas y las de quienes nos rodean. “Seréis como dioses”, fue su promesa, y desde aquella primera vez la repite sin cesar incumpliéndola en la misma medida.

Refiriéndose a la guerra civil decía Julián Marías que le parecía un grave error tratar de resucitar cualquiera de los dos bandos. Su balance de la contienda rezaba así: “Los justamente vencidos, los injustamente vencedores”. Y en El cielo prometido asistimos a los avatares de algunos de aquellos hombres y mujeres justamente vencidos. Porque fue justa su derrota, aunque los otros no hubieran sabido honrar su victoria. Ese reconocimiento lo mantuvieron voces tan fuera de toda sospecha como la de Julián Besteiro, presidente de las cortes constituyentes de la II República y veterano líder del PSOE y de la UGT:

«La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas (claro que el hacer mías estas culpas es pura retórica). Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La política internacional rusa, en manos de Stalin y tal vez como reacción contra un estado de fracaso interior, se ha convertido en un crimen monstruoso (...). La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique, la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en gran cruzada anticomitern».

¿Qué habría sucedido si hubiera triunfado el Frente Popular? Todo apunta a un proceso de purgas tremendo, no ya respecto a sus rivales bélicos, sino entre las propias facciones que pretendían imponer su peculiar credo revolucionario. De hecho las mismas comenzaron durante la propia contienda.

No quiero acabar estas notas sin señalar un hecho que me ha llenado de admiración a lo largo de todo el libro, me refiero a la capacidad de análisis y el juicio crítico de su autor. Estamos acostumbrados a estudios que dan por bueno cualquier escrito, particularmente si se atiene a la línea ideológica de quien lo presenta. Luri no hace así. Desconfía cartesianamente de las afirmaciones interesadas, incluso de su propia percepción; busca intenciones sin presuponerlas; pone en su marco histórico el qué y el cuándo de lo que se dice. En definitiva, procura separar la paja del grano para no confundir las sombras con las cosas.


“¡Luz, más luz!”, exclamó Goethe poco antes de morir. Eso es lo que hace el verdadero filósofo, tratar de iluminar, por eso se agradece enormemente el entusiasta vigor lumínico de este pensador metido a desvelar los entresijos del alma de unas personas que soñaron con mundos imposibles derribando los ya existentes.



Nota: Foto del encabezado. Roquelia (esposa de Ramón), Ramón Mercader y Caridad Mercader. Foto tomada del blog El café de Ocata.