Correo electrónico

BITÁCORA DE RAFAEL HIDALGO

martes, 8 de septiembre de 2020

Julián Marías en Radio Nacional




En su momento Radio Nacional de España hizo un programa especial narrando la vida del filósofo Julián Marías. Me parece fantásticamente realizado: ágil, atento a lo relevante, recogiendo testimonios de personas cercanas y del propio Marías.


Afortunadamente el divulgador Manuel Real nos ha dado acceso al mismo a través de su canal de Youtube.


Personalmente, al escucharlo, hay momentos en que me emociono, no sé si porque me voy haciendo mayor y soy un sentimental o porque realmente es para emocionarse, pero el caso es que me provoca ese efecto.


sábado, 5 de septiembre de 2020

Igualdad hombre-mujer

A propósito del concepto de "igualdad" entre hombres y mujeres.


Enfermera: Doctor, hay un hombre invisible en la sala de espera.

Doctor: Dígale que no puedo verlo. 

jueves, 3 de septiembre de 2020

Traumas de nazis



Estoy leyendo un libro que aborda el papel de personas que habían alcanzado un doctorado universitario y que sirvieron como oficiales de las SS nazis, en concreto en los brutales "grupos operativos" (Einsatzgruppen).


A partir del estudio de algo más de ochenta y tantos de estos sujetos el autor va trazando su trayectoria vital para tratar de entender cómo personas con una formación privilegiada pudieron llegar a justificar y participar en semejantes acciones.


El estudio está muy documentado. No obstante, hasta donde he leído, me llama la atención alguno de los análisis de su autor. Por ejemplo, al abordar las reflexiones que sus protagonistas han dejado escritas a propósito de su infancia, detecta que la mayoría apenas alude a la primera guerra mundial, y sí a otros episodios que considera menores.


El autor concluye que este silencio oculta un "trauma", una herida tan dolorosa que es intencionadamente ocultada.


A mí este planteamiento me suscita serias reservas. Es decir, como los protagonistas objeto de estudio no hablan de la primera guerra mundial como algo traumático, y concluye que ello se debe a que les ha resultado traumática. Nos encontramos con una falacia que ciega cualquier alternativa al trauma.


No es infrecuente que los niños que no han sufrido de forma extremadamente próxima los efectos de una guerra (por ejemplo perdiendo a un progenitor o sufriendo heridas en sus propias carnes) la vean como un periodo satisfactorio, o incluso gozoso. La mirada del niño es diferente, y esto se descubre a poco trato que se tenga con uno. El humorista Chumi Chúmez decía que él fue un niño feliz en la guerra. Pero no fue el único.


En cualquier caso hacer una lectura de los silencios es una faena peliaguda y, en ocasiones, tramposa.


Continuaré la lectura y veremos en qué queda.




sábado, 29 de agosto de 2020

Jueces de la Historia




Leía hoy en la prensa que Elon Musk, el profeta del nuevo hombre cibernético, ha presentado un chip destinado a implantarse en el cerebro humano.


Claro que cuando algo nuevo llega sus promotores acostumbran a vender sus prendas obviando las contraindicaciones que comporta. Es el yin y el yang del quehacer humano.


¿Cuántos de nuestros contemporáneos estarían dispuestos a unir su mente a un ordenador a través de un aparatito insertado en su cabeza? Grandes posibilidades, nuevas amenazas, ¿el fin de la intimidad? Hoy tal vez pocos, pero llegará el día...


Hace unos años nos hubiera resultado inimaginable compartir con un público anónimo aspectos netamente personales de nuestra vida. Ahora las redes sociales están inundadas de fotos familiares (cuando no íntimas), confidencias, posicionamientos políticos o ideológicos, etc. Pasen y vean.


Lo primero que hace una empresa de selección de personal no es leer el currículum, sino indagar en la red lo que el propio aspirante ha colgado. Bienvenidos a Ésta es su vida.


Un hombre del renacimiento, no digamos de la edad media, podía padecer numerosas servidumbres, pero no habría aceptado que el Estado se inmiscuyera en tantas áreas de su vida como lo hacen los Estados modernos: ¿cuánto gana usted? ¿Dónde invierte su dinero? ¿Qué inmuebles tiene? ¿Qué estudios tiene? ¿Qué enfermedades ha padecido?


Es curioso que el discurso feminista reinante sostenga que "las mujeres" han estado oprimidas desde Atapuerca hasta hace media hora. Como si la humanidad hubiera tenido siempre idénticas aspiraciones y recursos que los de nuestro tiempo.


En una ocasión a mi madre se le ocurrió decirme que fuera a poner la mesa. Mi abuela, que vivía con nosotros, lo oyó y escandalizada exclamó: "¡Habiendo tres mujeres en esta casa va a poner la mesa el chico!" A mis quince años aquello sonó a música celestial, qué más quería yo, pero lo cierto es que a mi abuela le habría resultado penosísimo ver a su marido o a otro de los varones de la familia haciendo según qué tareas. ¿La razón? Pues que era una mujer nacida en 1.888. Y no por ello más tonta, ni menos práctica, ni más explotada, simplemente asentada en una forma de vida diferente.


Hoy una mujer puede levantarse a las siete de la mañana, pasarse el día sin ver a sus hijos y pagar a otras mujeres para que limpien su casa y hagan de madre. ¿Está por ello más liberada? Depende se mire. Desde luego mi abuela no la habría envidiado.


Nos subimos a la atalaya de los prejuicios de nuestro tiempo y nos sentimos jueces de la historia. Pero como decía el poeta, "todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar..." No somos el punto final de ninguna crónica, sino sólo un peldaño más llamado a ser superado.


viernes, 21 de agosto de 2020

¿Armonía intencional?

 


¿Y si todo tiene sentido?


El gran abismo que históricamente se ha abierto ante el hombre ha sido: ¿Y si nada tiene sentido?


Sin embargo lo que hoy llenaría de zozobra al hombre occidental es que todo tenga un sentido. Que las pompas de jabón sean esféricas por un motivo. Y la luz sea una constante por una razón. Y nuestra vida tenga un propósito no discrecional.


Hoy el animal que otrora se llamó a sí mismo racional se ha convertido en un oportunista que teme al sentido. 

jueves, 20 de agosto de 2020

Ea, ea, ea, el obispo se mosquea

 


Leo el siguiente titular en Infocatólica: "El arzobispo de Santa Fe podría retirar la facultad de predicar a los sacerdotes que den homilías largas durante la pandemia". Por lo visto estableció un límite de cinco minutos.


Como esto cunda no va a quedar un cardenal, obispo ni casi párroco en pie. 


Recuerdo la confirmación de unos sobrinos, hace algunos años, en que el entonces obispo de Zaragoza nos tuvo cautivos a confirmandos y familiares en torno a tres horas. Sus ¿¿edificantes?? homilías dominicales podían durar perfectamente media hora o más. Quizá era por aproximar a los fieles a una experiencia de lo que debe ser la eternidad. Añoraba uno la muerte, y no precisamente la propia.


En fin, no quiero desbarrar más.


Yo no digo yo que de cinco minutos, pero sobrias, preparadas y sustanciosas sí, por favor. Dejemos la improvisación para las vanguardias artísticas.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Ni los ladrones lo quieren



Esta noche, cenando con unos amigos, Gonzalo y su familia me han contado cómo recientemente les desvalijaron el coche. Por lo visto el o los ladrones les quitaron absolutamente todo, incluso una caja de cereales empezada. En realidad hubo una única cosa que no se llevaron: un ejemplar de Bresca, el guardia suizo.


O el libro tiene poderes exorcizadores, cosa que dudo, o me temo lo peor.