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BITÁCORA DE RAFAEL HIDALGO

lunes, 12 de noviembre de 2018

No va a quedar nada




Hace más de treinta años un cura diocesano llamado don José Rivera advertía de que en unos lustros "no iba a quedar nada". Prácticamente todo el catolicismo iba a desaparecer en España; probablemente en Europa.

Aquel cura sabio de sotana raída, metido continuamente entre los gitanos de Toledo, basaba su pronóstico en algo de poca trascendencia pública: la formación en los seminarios. Don José se daba cuenta de que aquellos seminaristas de entonces serían con el tiempo los futuros timoneles de la Iglesia. De ahí saldrían los párrocos, obispos, teólogos, cardenales que regirían el destino del catolicismo. Pero, ¿qué esperar de ellos si su formación había entrado en un declive vertiginoso?

Basta mirar la Iglesia para ver el rumbo que sigue con insensato entusiasmo. "Queremos caer bien", parece ser la gran preocupación.

Esto mismo lo vemos en todos los ámbitos de la vida, particularmente los más visibles, como la política o la educación. Afirmaciones, modos de hablar que habrían provocado el sonrojo de un niño, se exhiben desde la tribuna con una seguridad satisfecha que produce estremecimiento.

¿Y el profesorado? De todo hay en la viña del Señor (viña con uve y Señor en mayúscula, por si acaso), pero hay que reconocer que los tuertos de ayer son los genios de hoy, porque encontrar gente con dos ojos resulta una labor casi sobrenatural. ¡Guías ciegos...!

Urge estudiar. Urge formarse. Urge exigir y, sobre todo, exigirse. Urge dejar de elogiar a "la juventud" y marcarle metas ambiciosas, no excusas para la huida, para la autocomplacencia. Urge ser más, ¡¡ser al menos algo que merezca mínimamente la pena!!



8 comentarios:

  1. La falta de sentido o la altura de miras, provoca todo esta atracción por el vacío y la vanidad. Habría que volver al Eclesiastés y recordar el sacro temor a Dios (amor a la Verdad, como Pascal y San Pablo decían), comienzo de una vida que vale la pena ser re-vivida. Gracias mi amigo.

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  2. Tienes mucha razón. Urge muchísimo.
    Salvo alguna excepción, la sociedad actual no me está gustando mucho.
    Un fuerte abrazo, Rafael.

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  3. Amigo Rafael: una cosa son las instituciones y otra, las personas. A mí me preocupa lo segundo. El cristianismo que cada cual vive en sus adentros, aunque sea sin manifestaciones externas, no desaparecerá así como así, por adversas que sean las circunstancias.

    Un abrazo, Javier.

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    1. Hola, Javier. Qué alegría verte por aquí. Yo creo que ya ha desaparecido en gran medida. Sólo hay que ver el desconocimiento que hay entre las nuevas generaciones. El tiempo dirá, aunque yo creo que ya va hablando.

      Un abrazo grande.

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  4. Estudiar, formarse y exigir. Me haces recordar a Pieper citando a Paul Valery con respecto a la virtud: "esa palabra no existe, no la he escuchado jamás..." Y ni pensar en sacrificio y perseverancia, palabras de cuya fuerza se les priva a estas generaciones. Y como todo fracaso educativo es a la vez comunicativo, privar de palabras cuyos contenidos son no solo excelsos, sino formativos y educadores. Saludos desde Perú.

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    1. Muchas gracias por tu contribución, Tomy.

      Un saludo cordial desde España.

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