Correo electrónico

BITÁCORA DE RAFAEL HIDALGO

lunes, 13 de enero de 2014

Mi incapacidad para razonar (sin alzar el vuelo)



Cuando alguna cuestión afecta a aspectos relevantes de la realidad humana acostumbramos a apelar a la "dignidad de la persona". ¿Se puede imponer el fuerte sobre el débil? ¿Es lícito abortar? ¿Podemos poner cortapisas a los menesterosos para mantener nuestro nivel de vida? ¿Eutanasia sí o eutanasia no? ¿Es lícita la tortura en determinados casos? ¿Y la pena de muerte?... Son algunas de las cuestiones en las que sale a relucir la citada "dignidad".

Yo mismo apelo a ella con la esperanza de que mi interlocutor la asuma y tengamos un punto de partida para debatir, pues está claro que sin algún elemento de acuerdo es imposible establecer ningún diálogo.

Pero, ¿qué sucede si mi contertulio me pide que en ningún caso aluda a la trascendencia? ¿Qué pasa si me niega la posibilidad de invocar a una realidad superior? Y no me estoy refiriendo al Dios revelado de alguna religión, sino al hecho mismo de la divinidad, tal como la pudieron concebir algunos filósofos griegos. Sinceramente, me quedo sin argumentos. No sé cómo justificar que existe esa especial "dignidad de la persona".

Hay quien la justifica en la medida en somos animales de la misma especie. Nuestra común pertenencia al grupo de los homo sapiens sería argumento suficiente. Sin embargo yo entiendo que esta realidad no es capaz de soportar una ética del mutuo respeto.

Konrad Lorenz, el padre de la etología moderna, demostró que la agresividad entre individuos de la misma especie es mucho mayor que la interespecífica. Un león cazará una cebra para comer, pero no buscará acabar con todo el rebaño, de hecho, concluida la caza es posible que el grupo de cebras siga pastando en las inmediaciones sin ser molestada, sin embargo sí mostrará una gran agresividad con otros leones que no pertenezcan a su manada y no cejará hasta expulsarlos de su territorio. Por tanto, nuestra mera pertenencia a la misma especie no sirve de base, antes bien, los miembros de los otros clanes se convertirían en competidores a los que hay que desplazar. Y ya no digamos a los débiles, vistos como un auténtico estorbo.

Eso lo percibió claramente Nietzsche, quien, en vista de la reducción del hombre a su condición meramente terrestre, abogaba por el triunfo del súperhombre, aquel que se imponía sobre los demás, particularmente sobre los menos dotados:


"Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se los debe ayudar a perecer".


¿Por qué respetar al prójimo? ¿Por qué no aniquilar a mi rival? ¿Por qué no tratar de aprovecharme cuando estoy en una situación que me favorece? Más aún, ¿cómo es posible hablar de justicia en términos biológicos? Yo, personalmente, me siento incapaz.

24 comentarios:

  1. Es difícil explicar la dignidad del hombre sin referirse a Dios. Precisamente nuestra dignidad la tenemos porque alguien nos la dió al hacernos hijos suyos. ¿Como explicar esto a un ateo? porque éste también tiene dignidad, pero no por sus creencias si no por ser quien es. Los cristianos tratamos de explicar las cosas, a veces, diciendo que no es una cuestion religiosa, pudiendo ser esto verdad, pero en otros casos no es así y renunciamos a argumentos para que no nos tachen de beatos o extremistas y poder seguir debatiendo, olvidando la realidad más obvia y los criterios más contundentes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. PP REINA, el Papa Benedicto XVI habló precisamente de este tema en la famosa conferencia de Ratisbona. El cristianismo concibe a Dios como Logos. El evangelio de San Juan arranca así: "En el principio era el Logos, y el Logos estaba con Dios y el Logos era Dios" . Los evangelios están escritos en griego, así que no hay ningún género de dudas en lo referente a la exactitud del término ("en arche en ho logos kai ho logos en pros ton theon kai theos en ho logos"). Para el cristianismo Dios es Logos, luego es fuente de conocimiento y cognoscible, es inteligibilidad, razonabilidad, sentido puro. Por eso el Papa apelaba a dialogar desde la razón con quien no comparte nuestra Fe, sin temor.

      La polvareda se levantó porque empleó una cita del emperador bizantino Manuel II Paleólogo en la que el Islam no salía bien parado. Pero la cuestión de fondo a la que pocos atendieron no era esa, sino el hecho de que para una gran parte del Islam ("sometimiento") Dios no tiene porqué ajustarse a la razón, Dios es pura voluntad que no podemos pretender entender, sino sólo someternos a ella. Pero no es así para el cristianismo. Para nosotros Dios se desgañita, si me permites la expresión. Da tantas explicaciones que incluso "el Logos se hizo carne y acampó entre nosotros".

      Otra cosa es que, como bien dices, nos cortemos las alas y cuando nuestra razón nos conduce a Dios digamos: zona prohibida. ¿Por qué? Que Dios es Uno y Trino es una verdad revelada pero su propia existencia y algunos de sus atributos ¿no pueden ser indagados desde la razón?

      Vamos, en resumen, que te doy la razón.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Muy interesante y muy bien expuesta tu reflexión, Rafa. Pero es evidente que existen agnósticos y ateos con una moral muy sólida incapaces de hacer daño deliberadamente al prójimo (incluso a un pollo o un cordero), así como no pocos creyentes muy capaces de todo lo contrario.

    Últimamente me ha dado por pensar que Dios podría ser la conciencia (estaría pues dentro del mundo, no fuera de él) y que la Justicia (el Bien, la Armonía) es algo que Ésta (o sea, nuestra conciencia=Dios) descubriría -¡no es un invento suyo!- en el Mundo porque realmente existe en un ámbito platónico 'ahí fuera' del que éste es un remedo. Dicho de otro modo, que Dios (fruto de la evolución de nuestra conciencia) estaría en construcción, camino de ese punto omega del que hablaba Teilhard de Chardin en el que se haría pleno -¿acaso se reconstituiría?- con la completa identificación del Cosmos con ese hiperespacio platónico del que sigue siendo mera sombra. Buffff, menudo truño metafísico me ha salido... jaja... Esto hay que pensarlo más y con menos cansancio encima del día... ¡¡Un fuerte abrazo, Rafa!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nicolás, lo que planteas es un modo de panteísmo. Dios y el mundo identificados. El mundo como desenvolvimiento de Dios que, al modo de los Idealistas alemanes, va tomando conciencia de sí mismo.

      Pero a mi entender esto ya es un modo de trascendencia, aunque pueda peligrar la condición personal. Esa búsqueda de reencontrar nuestro lugar reintegrándonos en el absoluto. No tengo nada claro que esto pueda ser considerado ateo, más bien pienso que no. De hecho, se dice que de las herejías la menos herética es precisamente en panteísmo, porque en cierta forma Dios lo impregna todo.

      Respecto a que pueda haber ateos y agnósticos bondadosos y generosos, no me cabe la menor duda. Al igual que creyentes de diversos credos que pueden llevar una vida canalla, incoherente o adulterada. Como dice el refrán: de todo hay en la viña del Señor.

      También es cierto que hay ideologías oficialmente "ateas" que desterrado Dios entronizan toda suerte de ídolos. Sólo hace falta echar un vistazo a Corea del Norte para entenderlo.

      Otro fuerte abrazo para ti y descansa, que eso sí es una bendición.

      Eliminar
  3. Desde luego, que desde el punto de vista de la ética, todo puede ser justificable, para un terrorista, matar podría ser justificable por su propia ética, y de ahí todo. Lo que verdaderamente lo cambia todo, es la Moral. Y la Moral es cosa de Dios, y si nos guiásemos por la Moral Católica, todo sería muy distinto. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Releante, en realidad la ética nace como referente de conducta universal. Los padres del invento, allá en la antigua Grecia, veían como cada pueblo tenía sus dioses y normas distintas unas de las otras, por eso quisieron encontrar una fórmula que respetase la realidad de las cosas y, por tanto, fuese válida para toda persona. Eso es la ética. Otra cosa es que en nuestro tiempo esto se haya subvertido de forma lamentable.

      Otro abrazo para ti (y cuidadito con romperte nada).

      Eliminar
  4. Certamente la nostra capacità di ragionare viene ad essere menomata se non riusciamo a fare riferimento alla realtà trascendente: Dio è misura di tutte le cose, soprattutto della nostra natura umana. La sua incarnazione ci ha dato la capacità di capire l'essenza dell'essere umano e la sua dignità. Sicuramente ci saranno persone atee o agnostiche che rispettano la natura umana ma, prima o poi, commetteranno qualche errore! Solo il confronto con Dio ci dona la capacità di non sbagliare sui temi tanto importanti che interessano l'essere umano nella sua totalità. Aprire il nostro cuore a Dio ci rende misericordiosi, amanti della vita e delle persone, disposti a fare sempre il bene nonostante tutti i nostri limiti e difetti e soprattutto a saper usare la ragione! Un abbraccio

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Martina, toda una oda a la "recta razón".

      Un abbraccio

      Eliminar
  5. Vaya reflexion y vaya comentarios,enhorabuena!!

    No tengo mas que añadir jajajaaaa

    Un cariñoso saludo :)

    ResponderEliminar
  6. La verdad es que no sé ni que decir. ¿Me permites un abrazo por una reflexión tan brillante ?.

    Me has hecho meditar y eso es muy importante.

    Te felicito sinceramente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amalia, decía Kant que no se aprende filosofía sino a filosofar, yo creo que tú de eso sabes y no poco.

      Un abrazo

      Eliminar
  7. Hola Rafael, todas las personas tenemos grabada en nuestra conciencia una ley natural, esa ley es la que no debiera impedir hacer daño a otras personas o a los más débiles. Pienso que esta ley natural está siendo cambiada por ideas políticas que quieren hacerla olvidar.
    La religión nos ayuda a tener una conciencia mejor formada. Un abrazo. Fernando.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fernando, tenemos esas Ley Natural y tenemos dañada el alma desde que asomamos al mundo, así que en esa lucha andamos, entre la luz y las sombras.

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Me encanta lo que estais debatiendo, aparte de practicar "la ciencia del amor ", como creo que definía Ortega la filosofía, y lo haceis muy bienen este blog.
    Espero hacer algún comentario en lo futuro.
    Desde Sevilla, un abrazo de Abraham Sabido, amigo de Rafael Hidalgo y Fracesco de Nigris en Facebook

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Abraham, pues a mí me encanta verte por aquí, así que sé bienvenido.

      Un abrazo.

      Eliminar
    2. Gracias Rafael.Todavía no estoy muy ducho en los intríngulis informáticos, pero como decía nuestro querido Julián Marías, por mí que no quede.
      Me encanta polizón y naúfrago

      Eliminar
  9. Buenos días Rafael. Existe una Ley Natural. Aunque dejar a un lado la trascendencia, al Creador, nuestro pecado y sus consecuencias, la comunión de los Santos y demás es eliminar el 99.99% de la materia de estudio en la problemática. Bien citas un ejemplo de vida más que terrestre, arrastrada a la perdición, porque apartada la luz se pierde todo rastro que seguir al contemplar los ojos de ese niño que unos ven como un ajeno simple mamífero y otros lo vemos como nuestro hijo o hermano. ¿De qué familia ? de una extraterrestre que amó tanto al Mundo que entrégó a su Hijo amado para salvarlo y que se encarnó, murió y resucitó y está vivo y es también hombre como nosotros, excepto el pecado, y que vemos ahí en ese niño retratado, porque hay cosas que están más allá de los límites naturales pero que no están desligados gracias al Misterio de la Encarnación. La Encarnación es la respuesta, celeste y terrestre que alegra, asombra y admira a toda criatura visible e invisible. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Dice Juan Pablo II que 'todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana'.

    Es evidente que para quien no tiene conciencia de nuestra trascendencia, es más difícil entenderlo. Pero cualquier persona, creyente o no, debe llegar a entender que la vida hay que respetarla.

    ResponderEliminar
  11. Xtobefree, Eligelavida, los dos apeláis a la Ley Natural. Es cierto, la tenemos inscrita en el corazón. De algún modo asoma en distintas culturas, épocas y lugares. Lo que pasa es que esa Ley Natural no es fundamento, sino fundada. Su presencia apela a una justificación "externa", y esa justificación la trasciende. Al menos así lo veo yo, que tampoco soy para tirar cohetes. Gracias a los dos.

    ResponderEliminar
  12. Dices: Yo me siento incapaz
    Yo tambien ....pero esto es lo que impera hoy y sabes porque , por que la gente no cree en nada que no sea su propio EGO con lo cual , que le importan los demas.

    ResponderEliminar
  13. Esto es una consecuencia de cambiar a Dios por el Hombre ,es decir el YO

    ResponderEliminar
  14. La gente no tiene dignidad tiene DINERO

    ResponderEliminar
  15. Anónimo, de vez en cuando la vida nos da un revolcón para recordamos que tenemos todo de prestado. La verdad es que es una forma muy eficiente de abrirnos los ojos sobre nuestra verdadera condición.
    Un saludo.

    ResponderEliminar