"Caso 137" es una película que nos habla sobre los límites. Más en concreto sobre los límites del obrar humano. ¿Hasta dónde es lícito llegar? ¿Hasta qué punto nos determinan las circunstancias?
En plena ola de protestas de los llamados chalecos amarillos en París, un muchacho sufre un severo traumatismo craneal debido a una pelota de goma de la policía. La agente de la policía de Asuntos Internos Stéphanie será la encargada de investigar qué sucedió y depurar responsabilidades.
La tenacidad de la investigadora chocará con el corporativismo del cuerpo de policía, con la incomprensión de la familia del muchacho y con la desconfianza de algún testigo.
Stéphanie mostrará una gran capacidad y rigor. Conoce perfectamente el reglamento y no duda en esgrimirlo frente a sus interrogados. Sin embargo, llegado el caso, ella también traspasará algunos límites ("No debería estar hablando con usted").
Vivimos en un mundo imperfecto, por eso necesitamos vigilantes, y vigilantes de los vigilantes. Aun así, estos últimos, están hechos del mismo barro que los demás.
Película para un coloquio.

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