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BITÁCORA DE RAFAEL HIDALGO

domingo, 18 de octubre de 2020

Luri & Luri. "Mi familia es bestial"



Dicen los que saben que una buena obra literaria tiene necesariamente que estar arraigada en la vida de su autor, y yo, que apenas sé nada, también lo creo. La trama puede ser todo lo ficticia que se quiera, pero las vivencias personales (incluyendo las imaginadas) van tiñéndola para configurarla.

Así es Mi familia es bestial, un buen libro de ficción en el que sus autores se asoman en los personajes sin que estos pierdan un ápice de su singularidad. No confundir inspiración con réplica.

Eudoxio es un abuelo lleno de imaginación que sueña con volar. En este propósito cuenta con la complicidad de su nieto Bruno, quien no siempre distingue bien dónde empieza y dónde acaba la fantasía del anciano. La relación de ambos personajes anima una novela salpicada de simpáticas reflexiones y no pocas adivinanzas.

Si bien está orientada a un público infantil-juvenil, se deja leer con sumo agrado por cualquier lector.



Sus autores son también nieto y abuelo, en concreto Bruno y Gregorio Luri, quienes se han repartido la faena escribana e inspiradora en proporciones que sólo ellos conocen. Si no me equivoco es la primera publicación de ficción para ambos, si bien Gregorio es bien conocido por sus libros filosóficos, pedagógicos e históricos.

Desde este blog deseamos que no sea la única obra de ficción y que en un futuro no lejano se sumerjan todavía más en el campo de la imaginación y nos cuenten las aventuras del Conde de Herzegovina, de Florinda Flor de las Nubes y de muchos otros personajes cargados de aventuras. Como canta Alejando Sanz, si no quieres flamenquito no toques las palmas. No pueden dejarnos con la miel en los labios.




lunes, 12 de octubre de 2020

De la Virgen del Pilar y los aires acondicionados

Hoy ha sido el día del Pilar. Día grande donde los haya, particularmente en mi ciudad donde tal Virgen tiene su morada.

A cuenta del coronavirus no se han podido realizar multitud de actividades, pero luego cada cual ha hecho lo que ha podido.

En el balcón de casa hemos colgado una tela de una Virgen con un niño Jesús bien sonriente.



Tras la comida familiar parte del clan nos hemos acercado al templo a visitar a nuestra Señora. Había cola, pero en poco más de diez minutos hemos podido acceder a la Basílica.




Dado que la fila transcurría junto al ayuntamiento de la ciudad me he fijado en que en el exterior de sus ventanas había aparatos de aire acondicionado, algunos con aspecto de llevar allí muchos años. Curioso, pues yo tenía entendido que la normativa de ese mismo ayuntamiento prohibía que estuvieran así instalados, máxime en un edificio de esta calidad.

Lo que es la ignorancia de unos y la listeza de otros.





martes, 8 de septiembre de 2020

Julián Marías en Radio Nacional




En su momento Radio Nacional de España hizo un programa especial narrando la vida del filósofo Julián Marías. Me parece fantásticamente realizado: ágil, atento a lo relevante, recogiendo testimonios de personas cercanas y del propio Marías.


Afortunadamente el divulgador Manuel Real nos ha dado acceso al mismo a través de su canal de Youtube.


Personalmente, al escucharlo, hay momentos en que me emociono, no sé si porque me voy haciendo mayor y soy un sentimental o porque realmente es para emocionarse, pero el caso es que me provoca ese efecto.


sábado, 5 de septiembre de 2020

Igualdad hombre-mujer

A propósito del concepto de "igualdad" entre hombres y mujeres.


Enfermera: Doctor, hay un hombre invisible en la sala de espera.

Doctor: Dígale que no puedo verlo. 

jueves, 3 de septiembre de 2020

Traumas de nazis



Estoy leyendo un libro que aborda el papel de personas que habían alcanzado un doctorado universitario y que sirvieron como oficiales de las SS nazis, en concreto en los brutales "grupos operativos" (Einsatzgruppen).


A partir del estudio de algo más de ochenta y tantos de estos sujetos el autor va trazando su trayectoria vital para tratar de entender cómo personas con una formación privilegiada pudieron llegar a justificar y participar en semejantes acciones.


El estudio está muy documentado. No obstante, hasta donde he leído, me llama la atención alguno de los análisis de su autor. Por ejemplo, al abordar las reflexiones que sus protagonistas han dejado escritas a propósito de su infancia, detecta que la mayoría apenas alude a la primera guerra mundial, y sí a otros episodios que considera menores.


El autor concluye que este silencio oculta un "trauma", una herida tan dolorosa que es intencionadamente ocultada.


A mí este planteamiento me suscita serias reservas. Es decir, como los protagonistas objeto de estudio no hablan de la primera guerra mundial como algo traumático, y concluye que ello se debe a que les ha resultado traumática. Nos encontramos con una falacia que ciega cualquier alternativa al trauma.


No es infrecuente que los niños que no han sufrido de forma extremadamente próxima los efectos de una guerra (por ejemplo perdiendo a un progenitor o sufriendo heridas en sus propias carnes) la vean como un periodo satisfactorio, o incluso gozoso. La mirada del niño es diferente, y esto se descubre a poco trato que se tenga con uno. El humorista Chumi Chúmez decía que él fue un niño feliz en la guerra. Pero no fue el único.


En cualquier caso hacer una lectura de los silencios es una faena peliaguda y, en ocasiones, tramposa.


Continuaré la lectura y veremos en qué queda.




sábado, 29 de agosto de 2020

Jueces de la Historia




Leía hoy en la prensa que Elon Musk, el profeta del nuevo hombre cibernético, ha presentado un chip destinado a implantarse en el cerebro humano.


Claro que cuando algo nuevo llega sus promotores acostumbran a vender sus prendas obviando las contraindicaciones que comporta. Es el yin y el yang del quehacer humano.


¿Cuántos de nuestros contemporáneos estarían dispuestos a unir su mente a un ordenador a través de un aparatito insertado en su cabeza? Grandes posibilidades, nuevas amenazas, ¿el fin de la intimidad? Hoy tal vez pocos, pero llegará el día...


Hace unos años nos hubiera resultado inimaginable compartir con un público anónimo aspectos netamente personales de nuestra vida. Ahora las redes sociales están inundadas de fotos familiares (cuando no íntimas), confidencias, posicionamientos políticos o ideológicos, etc. Pasen y vean.


Lo primero que hace una empresa de selección de personal no es leer el currículum, sino indagar en la red lo que el propio aspirante ha colgado. Bienvenidos a Ésta es su vida.


Un hombre del renacimiento, no digamos de la edad media, podía padecer numerosas servidumbres, pero no habría aceptado que el Estado se inmiscuyera en tantas áreas de su vida como lo hacen los Estados modernos: ¿cuánto gana usted? ¿Dónde invierte su dinero? ¿Qué inmuebles tiene? ¿Qué estudios tiene? ¿Qué enfermedades ha padecido?


Es curioso que el discurso feminista reinante sostenga que "las mujeres" han estado oprimidas desde Atapuerca hasta hace media hora. Como si la humanidad hubiera tenido siempre idénticas aspiraciones y recursos que los de nuestro tiempo.


En una ocasión a mi madre se le ocurrió decirme que fuera a poner la mesa. Mi abuela, que vivía con nosotros, lo oyó y escandalizada exclamó: "¡Habiendo tres mujeres en esta casa va a poner la mesa el chico!" A mis quince años aquello sonó a música celestial, qué más quería yo, pero lo cierto es que a mi abuela le habría resultado penosísimo ver a su marido o a otro de los varones de la familia haciendo según qué tareas. ¿La razón? Pues que era una mujer nacida en 1.888. Y no por ello más tonta, ni menos práctica, ni más explotada, simplemente asentada en una forma de vida diferente.


Hoy una mujer puede levantarse a las siete de la mañana, pasarse el día sin ver a sus hijos y pagar a otras mujeres para que limpien su casa y hagan de madre. ¿Está por ello más liberada? Depende se mire. Desde luego mi abuela no la habría envidiado.


Nos subimos a la atalaya de los prejuicios de nuestro tiempo y nos sentimos jueces de la historia. Pero como decía el poeta, "todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar..." No somos el punto final de ninguna crónica, sino sólo un peldaño más llamado a ser superado.


viernes, 21 de agosto de 2020

¿Armonía intencional?

 


¿Y si todo tiene sentido?


El gran abismo que históricamente se ha abierto ante el hombre ha sido: ¿Y si nada tiene sentido?


Sin embargo lo que hoy llenaría de zozobra al hombre occidental es que todo tenga un sentido. Que las pompas de jabón sean esféricas por un motivo. Y la luz sea una constante por una razón. Y nuestra vida tenga un propósito no discrecional.


Hoy el animal que otrora se llamó a sí mismo racional se ha convertido en un oportunista que teme al sentido.