jueves, 2 de julio de 2026

Talento

Javier Marías era un hombre con indudable talento. Sólo había que oirle hablar. La precisión en el uso de los términos, la clara dicción, la acumulación de lecturas y experiencias. En ocasiones sacaba una vena jacobina bastante estrecha poco acorde con su natural caballerosidad británica.


Recientemente he vuelto a ver su discurso de acceso a la Real Academia de la Lengua y he disfrutado como la primera vez de su capacidad de comunicación. No es fácil cautivar al público con un discurso leído. No digamos ya, hacerlo reír. Particularmente hilarante es la anécdota que cuenta a propósito del testimonio judicial de un conocido (minuto 25).


Javier Marías tuvo a bien corresponderme a la biografía que escribí sobre su padre y que le remití enviándome a su vez su último libro dedicado. Se trataba de Los Enamoramientos. Me llegó por correo postal pasado un tiempo y de forma inesperada. "Para Rafael Hidalgo, agradeciéndole su libro sobre mi padre, que leeré con interés lo antes posible. Saludos cordiales. Javier Marías."


Es curiosa la forma de quedar estando ausente. La foto fija de lo que es puso acontecer: la vida. Es como si en esas letras que plasmó para mí, todavía latiera algo de su ser.


Aquí quedan sus historias y su recuerdo, para quienes quieran disfrutarlos.




2 comentarios:

  1. Hola. Vi la charla entera, la verdad es que está muy bien. Aunque no suelo contestar por aquí (y lo siento, por pereza), sigo tu blog desde hace muchos años. Creo que llegué a él por tu libro sobre Julián Marías, o buscando información sobre Julián Marías, filósofo que también me gusta mucho y de quien he leído unos cuantos libros. En fin, gracias por mantener este espacio y por compartir cosas tan interesantes altruistamente. Aunque no te conozca personalmente, por lo poco que sé de ti, y por lo poco que he visto en tu canal de youtube, creo que, ante todo, eres una bellísima persona. Lo digo con total sinceridad.

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    1. Muchas gracias, Jaime. Eres muy amable. Me encantería estar a la altura de tus palabras. Un saludo cordial.

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