lunes, 27 de enero de 2025

Mi lectora favorita




Hay noticias que le conmueven a uno en lo más íntimo. Y hoy, precisamente, he recibido uno de esos regalos. El caso es que charlando con mi amigo Manuel me ha dejado caer como si tal cosa que su hija Katia ha hecho una exposición en clase de mi libro Mabel, la princesa de Íncaput. La verdad, no estaba preparado para una revelación tan espléndida e inmerecida.


Katia es una niña despierta y alegre que posee la gracia de lo andaluz en grado sumo. Este verano tuve la oportunidad de compartir con ella y con su hermano Dante, otro gran lector, aventurero y conversador, un refresco y una aventura náutica en la Plaza de España de Sevilla.


El caso es que Katia ha tenido a bien no sólo leerse mi libro, sino disertar sobre él en su clase. Y qué quieren que les diga, que desde ese mismo instante se ha convertido en mi lectora favorita y así se lo he hecho saber telefónicamente.


Además, ha despertado el interés de una amiga suya que se lo ha pedido prestado, y Katia, generosa, ha accedido; eso sí, advirtiéndole de que se lo cuide bien pues lo tiene dedicado por el autor.


En conclusión, hoy me he sentido un tipo muy afortunado al descubrir que ha merecido la pena narrar las aventuras de Mabel. Únicamente con esta fantástica lectora está compensado todo con creces.




4 comentarios:

  1. Muy bonita y dulce noticia!.
    Ese libro lo tengo en un sitio de honor.
    Así que comprendo perfectamente a Katia.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Amalia, tú bien sabes que siempre estás en el podio.

      Un abrazo grande.

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  2. Sí la calidad de un libro se mide por la de sus lectores puedes estar muy orgulloso. Los niños son muy exigentes y auténticos

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